Sin darme cuenta, he comenzado a engancharme a sagas, sabe R´llor que hace un par de años renegaba de las historias largas, siendo mi presentación literaria preferida las antologías, de manera natural y conforme me desarrollaba como lector, sitié al relato corto en un merecido pedestal como la "forma perfecta de crear ficciones", ahora que han corrido las aguas y yo con ellas, no reniego de ello, la corona de laurel sigue intacta, simplemente que he comenzado a encontrarle gusto a los diseños exhaustivos de mundos y a coleccionar ingente cantidad de información friki (inútil pero sabrosa) mediante post it estratégicamente colocados como marca páginas en volúmenes cuyo lomo suele desafiar la longitud de agarre de mi mano, pistas por aquí y por allá, que si Rhaegar esto, que si Meñique tranzó de esta o aquella manera, que si los colmillos helados, que si es posible imaginar a Tyrion luego de Choque de Reyes, en fin, sabrá el todopoderoso George R.R. Martin cuanto he gozado explorando Poniente, y algo me dice que aún sigo en la punta del iceberg al terminar esta visita. Las sagas pudieron conmigo, no se diga más de eso.
Choque de Reyes es la segunda novela de la saga de canción de hielo y fuego, continuación de la primerísima Juego de Tronos, y aunque a priori es mucho más sangrienta que la anterior, hecho en falta aquel golpe de efecto que generó la primera luego de cierta decapitación, porque ahora soy consciente de que cualquier cosa puede pasar, así que las sorpresas ya no serán lo mismo viejo Geroge ¿o no? sin embargo hay que entender a Choque de Reyes, pues la considero la evolución natural de la saga, una especie de eslabón entre los hechos ya desatados, y lo que sea que vendrá, algo me dice que esta guerra es más que espectáculo, vísceras y cabezas rodando, siendo en realidad un hilo conductor de hechos más contundentes que se van cociendo a fuego muy lento, me sorprendo de poder con tanta ansiedad, es que simplemente quiero saberlo todo ¡Y ya!
Mientras tanto, cada quien se ha tomado su parcela de Poniente proclamándose rey, y por supuesto, iniciando una guerra cruenta y sin cuartel, algunos reyes surgen por necesidad, por honor o justicia, otros por ambición, o una mezcla de varias y ninguna a la vez, pero como dice El Perro, "todos son asesinos", de manera que el umbral del bien y el mal es del grosor de un hilo de diamante, con la condicionante de que a la final el trono de hierro solo tiene espacio para uno y la seguridad de que tarde o temprano la densidad de coronas de Poniente descenderá dramáticamente.
En la primera esquina, proveniente de Desembarco del Rey, apenas a comenzado a vivir la adolescencia, lo cual no es impedimento para haga gala de la más básica crueldad, el cachorro de león, el ensartador de gatos y hacedor de viudas, Joffrey Baratheon, que para disgusto de muchos sigue vivo y coleando y se ríe de la justicia porque tiene el poder de moldearla a su gusto, muchos dirán que no es él quien manda, pero se sienta en el trono de hierro y por el momento eso basta para tenerle en cuenta.
En la siguiente esquina, uno de mis personajes preferidos de lo que va de la saga, un hombre que ha sido devorado por su sentido del honor haciendo alegoría al blasón que ha adoptado, el venado llameante, Stannis Baratheon, se considera el legítimo aspirante a la corona, y según Melisandre, la bruja que le da consejo, es el rey que fue prometido, es apasionante observar las fluctuaciones de conciencia de Stannis, llegando a la conclusión de que para él no existe el bien ni el mal, sólo el deber, y cualquiera que se interponga entre él y su deber, es su adversario.
El tercer aspirante, el Baratheon menor, Renly, seguido de su guardia multicolor, y medio reino, ve la oportunidad y no la puede dejar escapar, pues es señor de Bastión de Tormentas, el hogar de los Baratheon y gracias a su situación logra hacerse con el mayor ejército de Poniente, de visión más distraída y romántica, Renly emprende un lento camino hacia Desembarco del Rey para reclamar lo que desea, como diría Rosana, sin prisa pero sin pausa.
El cuadrilátero lo cierra el joven lobo, el rey del norte, un niño que lo disimula bien pero no tanto, el primogénito de lord Eddard Stark, el bienamado Robb, que es capaz de mostrar una sagacidad abrumadora en el campo de batalla y a la vez tomar cierta decisión infantil que podría ser decisiva, sin embargo representa la vena indomable de Poniente y encabeza un ejército al que le sobra en valentía lo que le falta en número, el norte está sediento de justicia.
He nombrado cuatro porque el quinto no hace falta para esta crónica, haciendo analogía, al cuadrilátero, este sería el luchador que entra de improvisto y le revienta una silla en la espalda al que estaba haciendo méritos para ganar, es la cuota de tierra que Martin echa sobre tus ojos, para que, como dice el título de la saga, pases del hielo al fuego, del enamoramiento a la aversión, sin que esto resulte un lastre a la novela, porque si bien estos pasajes me fueron difíciles de digerir, el odio es tan buen motor como la empatía y una vez que arranca, va a toda marcha, de nombrarlo estaría destripando un par de líneas argumentales, así que mejor lo dejo así, sólo prometiendo que no les dejará indiferentes.
El tercer aspirante, el Baratheon menor, Renly, seguido de su guardia multicolor, y medio reino, ve la oportunidad y no la puede dejar escapar, pues es señor de Bastión de Tormentas, el hogar de los Baratheon y gracias a su situación logra hacerse con el mayor ejército de Poniente, de visión más distraída y romántica, Renly emprende un lento camino hacia Desembarco del Rey para reclamar lo que desea, como diría Rosana, sin prisa pero sin pausa.
El cuadrilátero lo cierra el joven lobo, el rey del norte, un niño que lo disimula bien pero no tanto, el primogénito de lord Eddard Stark, el bienamado Robb, que es capaz de mostrar una sagacidad abrumadora en el campo de batalla y a la vez tomar cierta decisión infantil que podría ser decisiva, sin embargo representa la vena indomable de Poniente y encabeza un ejército al que le sobra en valentía lo que le falta en número, el norte está sediento de justicia.
He nombrado cuatro porque el quinto no hace falta para esta crónica, haciendo analogía, al cuadrilátero, este sería el luchador que entra de improvisto y le revienta una silla en la espalda al que estaba haciendo méritos para ganar, es la cuota de tierra que Martin echa sobre tus ojos, para que, como dice el título de la saga, pases del hielo al fuego, del enamoramiento a la aversión, sin que esto resulte un lastre a la novela, porque si bien estos pasajes me fueron difíciles de digerir, el odio es tan buen motor como la empatía y una vez que arranca, va a toda marcha, de nombrarlo estaría destripando un par de líneas argumentales, así que mejor lo dejo así, sólo prometiendo que no les dejará indiferentes.
El estilo se mantiene tan simple y preciso como en Juego de Tronos y me parece que esta simpleza engrandece los detalles del mundo que se describe y de la historia en sí, las pequeñas pistas son más fáciles de captar, casi palpas la grasa de cerdo que resbala por la comisura de la boca de Tyrion, la media sonrisa de Cercei no necesita más analogías, adjetivos o cualquier recurso literario más que su sola pronunciación para que sepamos que trama algo, el estilo llano empuja la historia hacia adelante, y en una obra tan extensa y rica en rincones oscuros como esta, eso se agradece.
Pero ¿acaso esta segunda novela trata solo de cinco reyes y una guerra? Exceptuando a Stannis Baratheon, y a Tyrion, los mejores personajes de esta saga son los niños valientes que se enfrentan a lo desconocido, lo malvado, lo desolador y salen, sino vencedores, un poco más maduros que antes, este desarrollo de personajes se torna delicioso en ciertas ocasiones, porque uno como lector es capaz de sentir la lucha interna del niño y el guerrero, de la niña y la reina, del niño y el verdevidente, de la niña y la asesina, el shock se hace presente porque te propone como lector adulto -si lo fueras- una segunda pérdida de la inocencia.
Las pequeñas delicias acompañadas de resoluciones argumentales con cliffhangers sencillamente magistrales (Tyrion), le dan a esta novela un bouquet a un nivel más alto que su predecesora, se refuerza la intriga, la leyenda, la épica, la cruel realidad de un mundo de fantasía, donde si bien existe una incipiente magia, tiende a dominarlo todo el hambre de poder, de amor o de simples riquezas.
Han aumentado las líneas narrativas, aunque no la densidad de la lectura que se mantiene un tanto grumosa al igual que su predecesora, hay personajes y tramas que simplemente tardan en despegar. En esta ocasión se añaden las voces de Davos Seaworth, apodado el caballero de las cebollas y fiel consejero de Stannis Baratheon, que será los ojos del conflicto que se desarrolla en el sur no tan al sur de Poniente, además de la voz de Theon Greyjoy el pupilo de Ned Stark que hará su propio camino hacia las islas de sus ancestros, los hombres del hierro, además de los narradores que ya fueron presentados en la pasada novela, cada uno interesante a su manera.
Uno de ellos ya empieza a encontrar su lugar en el mundo del que se sentía ajeno, las misiones y misterios no le faltan, estoy hablando del bastardo preferido de todos; Jon se ha embarcado junto a una compañía de avanzada de la guardia de la noche en una misión de exploración más allá del muro, que pinta para ser una de las líneas principales del argumento global, -¿como no voy a saber? si ya vi la serie ¿que gracia no?- a lo largo de su exploración, y a través de sus ojos, a Jon se le irán revelando algunos secretos bastante jugosos -que no se mencionan en la serie- para todo amante de la fantasía.Pero ¿acaso esta segunda novela trata solo de cinco reyes y una guerra? Exceptuando a Stannis Baratheon, y a Tyrion, los mejores personajes de esta saga son los niños valientes que se enfrentan a lo desconocido, lo malvado, lo desolador y salen, sino vencedores, un poco más maduros que antes, este desarrollo de personajes se torna delicioso en ciertas ocasiones, porque uno como lector es capaz de sentir la lucha interna del niño y el guerrero, de la niña y la reina, del niño y el verdevidente, de la niña y la asesina, el shock se hace presente porque te propone como lector adulto -si lo fueras- una segunda pérdida de la inocencia.
Las pequeñas delicias acompañadas de resoluciones argumentales con cliffhangers sencillamente magistrales (Tyrion), le dan a esta novela un bouquet a un nivel más alto que su predecesora, se refuerza la intriga, la leyenda, la épica, la cruel realidad de un mundo de fantasía, donde si bien existe una incipiente magia, tiende a dominarlo todo el hambre de poder, de amor o de simples riquezas.
Han aumentado las líneas narrativas, aunque no la densidad de la lectura que se mantiene un tanto grumosa al igual que su predecesora, hay personajes y tramas que simplemente tardan en despegar. En esta ocasión se añaden las voces de Davos Seaworth, apodado el caballero de las cebollas y fiel consejero de Stannis Baratheon, que será los ojos del conflicto que se desarrolla en el sur no tan al sur de Poniente, además de la voz de Theon Greyjoy el pupilo de Ned Stark que hará su propio camino hacia las islas de sus ancestros, los hombres del hierro, además de los narradores que ya fueron presentados en la pasada novela, cada uno interesante a su manera.
Los capítulos de Catelyn que en el primer libro me entorpecieron el ritmo de lectura, ganaron algunos dividendos gracias a la evolución del personaje, o más que evolución, gracias a que sabemos un poco más de ella, se completan las aristas y se incrementa el volumen de carácter de la madre devota que en juego de tronos parecía un personaje cliché que servía sólo para desatar guerras de manera impulsiva, mediante sus ojos seremos testigos de algunos de los pasajes más interesantes de esta guerra. A Theon me ha costado cogerle el golpe, de hecho el parón de lectura que tuve, allá por la mitad del libro fue con la incursión de los capítulos descritos por el personaje, cuando empecé a odiarlo ya se hizo más fácil seguir el hilo.
En juego de tronos los capítulos de Bran fueron mis preferidos por la cantidad de información que daban sobre el "lore" del mundo de hielo y fuego, en cambio acá se tornaron confusos, quizá porque significan el nudo que viene antes de las revelaciones sobre el futuro del personaje, y su papel a cumplir en la historia, pero bueno, al menos al final recupera ese tono misterioso que tanto me encantó en Juego de Tronos, de los capítulos de Arya rescato su evolución de niña a ¿guerrrera? a muy temprana edad, a pesar de que la historia no avance, no se hace para nada lenta la lectura.
Para finalizar quisiera remarcar si ya no lo he hecho que me he enganchado, no sólo con la serie sino con este sub-género de fantasía "realista" y ya barajo varias opciones de como seguir una vez llegue a la cima de este rascacielos en construcción.
Lo mejor: El argumento y Tyrion Lannister.
Lo peor: Lo grumoso del avance, en algunos capítulos (pocos) demasiado denso, aunque lo compensa en sobradas ocasiones avanzando como un velero con el viento a favor.
Nota:9/10
Y no podría irme sin enunciar las delicias de nosotros los frikis, que son las pequeñas referencias.
Empiezo en la página 106, Jeor Mormont le relata a Jon sobre la estirpe del maestre Aemon, uno de sus ancestros, Aerion El Monstruoso, pensaba que si se bebía una botella de fuego valyrio se convertiría en dragón, no pasó de convertirse en ceniza de huesos, pero la idea resulta interesante pues en la saga de hecho contamos con un integrante de sangre Targaryen que a su vez es ignífugo ¡Imaginen las posibilidades!
Página 147, Stannis es "bautizado" como el príncipe prometido Azor Ahai, se menciona que el príncipe barrerá la oscuridad por donde camine junto con su espada Dueña de Luz, ¿eres tú el portador de la espada roja Stannis Baratheon?
Tercera referencia, página 195, Daenerys encuentra en la abandonada Vaes Tolorro, su refugio ideal para repostar fuerzas, envía a sus jinetes de sangre en sendas direcciones para explorar en busca de esperanza, al volver Rakharo cuenta como se encontró en medio del desierto con la calavera de un monstruoso dragón, cuenta que de hecho, el y su caballo pasaron holgadamente por entre sus mandíbulas huecas ¿Algún dragón famoso?
Lord Wyman Manderly visita a Bran, señor regente de Invernalia, páginas 232-233, ser Rodrik enuncia a oídos del pequeño lord, que lord Manderly, señor de Puerto Blanco y el hombre más gordo de Poniente, "no recorrió cien leguas sólo para compartir un banquete" ¿hay cien leguas entre Puerto Blanco e Invernalia? si es así, se puede hacer el ejercicio de medir las cien leguas (500 km) en un mapa real, lo hice en Google maps, específicamente en el mapa del estado de Florida, es la misma distancia que hay entre Miami y Jacksonville, poniendo en perspectiva ambos mapas se puede intuir que las tierras del norte tienen aproximadamente la superficie de la tercera parte de Estados Unidos, una extensión nada despreciable.
"...Antes que ellos estuvo Joramun, quien hizo sonar el Cuerno del Invierno, he hizo despertar los gigantes de la tierra". Le dice el lord comandante Mormont a Jon antes de emprender camino más allá del muro, página 352, mucha enjundia en pocas frases.
Bran El Constructor, antiguo rey del norte, hizo los planos de Bastión de Tormentas nada más siendo un chiquillo, ocho mil años antes de los hechos de CDHYF, página 434, una jugosísima referencia para los que han visto la sexta temporada de la serie, no puedo decir más porque aumentaría mi fama de aguafiestas, simplemente ten presente esta referencia, en los libros hay pequeñísimas referencias, que son auténticos disparadores hormonales.
Página 590, Varys relata su triste historia, desde su castración por un mago chiflado hasta su llegada a Poniente y posterior ascensión como señor de los susurros del rey ¿destino?
En las páginas 638 y 639, Daenerys se encuentra cautiva en la casa de los antiguos, en Qarth, es partícipe de una visión, que prácticamente podría ser una profecía, "es el príncipe que fue prometido, suya es la canción de hielo y fuego", "el dragón tiene tres cabezas", este pasaje seguro es una pista de tamaño del iceberg que hundió al Titanic.
Jaime Lannister se excusa del delito de matar a su rey Aerys II, en tanto también relata porqué fue que los Stark entraron en la rebelión, relato que ayuda a ver desde otra perspectiva los sucesos de CDHYF, páginas 724 y 725.
Para finalizar quisiera remarcar si ya no lo he hecho que me he enganchado, no sólo con la serie sino con este sub-género de fantasía "realista" y ya barajo varias opciones de como seguir una vez llegue a la cima de este rascacielos en construcción.
Lo mejor: El argumento y Tyrion Lannister.
Lo peor: Lo grumoso del avance, en algunos capítulos (pocos) demasiado denso, aunque lo compensa en sobradas ocasiones avanzando como un velero con el viento a favor.
Nota:9/10
Y no podría irme sin enunciar las delicias de nosotros los frikis, que son las pequeñas referencias.
Empiezo en la página 106, Jeor Mormont le relata a Jon sobre la estirpe del maestre Aemon, uno de sus ancestros, Aerion El Monstruoso, pensaba que si se bebía una botella de fuego valyrio se convertiría en dragón, no pasó de convertirse en ceniza de huesos, pero la idea resulta interesante pues en la saga de hecho contamos con un integrante de sangre Targaryen que a su vez es ignífugo ¡Imaginen las posibilidades!
Página 147, Stannis es "bautizado" como el príncipe prometido Azor Ahai, se menciona que el príncipe barrerá la oscuridad por donde camine junto con su espada Dueña de Luz, ¿eres tú el portador de la espada roja Stannis Baratheon?
Tercera referencia, página 195, Daenerys encuentra en la abandonada Vaes Tolorro, su refugio ideal para repostar fuerzas, envía a sus jinetes de sangre en sendas direcciones para explorar en busca de esperanza, al volver Rakharo cuenta como se encontró en medio del desierto con la calavera de un monstruoso dragón, cuenta que de hecho, el y su caballo pasaron holgadamente por entre sus mandíbulas huecas ¿Algún dragón famoso?
Lord Wyman Manderly visita a Bran, señor regente de Invernalia, páginas 232-233, ser Rodrik enuncia a oídos del pequeño lord, que lord Manderly, señor de Puerto Blanco y el hombre más gordo de Poniente, "no recorrió cien leguas sólo para compartir un banquete" ¿hay cien leguas entre Puerto Blanco e Invernalia? si es así, se puede hacer el ejercicio de medir las cien leguas (500 km) en un mapa real, lo hice en Google maps, específicamente en el mapa del estado de Florida, es la misma distancia que hay entre Miami y Jacksonville, poniendo en perspectiva ambos mapas se puede intuir que las tierras del norte tienen aproximadamente la superficie de la tercera parte de Estados Unidos, una extensión nada despreciable.
"...Antes que ellos estuvo Joramun, quien hizo sonar el Cuerno del Invierno, he hizo despertar los gigantes de la tierra". Le dice el lord comandante Mormont a Jon antes de emprender camino más allá del muro, página 352, mucha enjundia en pocas frases.
Bran El Constructor, antiguo rey del norte, hizo los planos de Bastión de Tormentas nada más siendo un chiquillo, ocho mil años antes de los hechos de CDHYF, página 434, una jugosísima referencia para los que han visto la sexta temporada de la serie, no puedo decir más porque aumentaría mi fama de aguafiestas, simplemente ten presente esta referencia, en los libros hay pequeñísimas referencias, que son auténticos disparadores hormonales.
Página 590, Varys relata su triste historia, desde su castración por un mago chiflado hasta su llegada a Poniente y posterior ascensión como señor de los susurros del rey ¿destino?
En las páginas 638 y 639, Daenerys se encuentra cautiva en la casa de los antiguos, en Qarth, es partícipe de una visión, que prácticamente podría ser una profecía, "es el príncipe que fue prometido, suya es la canción de hielo y fuego", "el dragón tiene tres cabezas", este pasaje seguro es una pista de tamaño del iceberg que hundió al Titanic.
Jaime Lannister se excusa del delito de matar a su rey Aerys II, en tanto también relata porqué fue que los Stark entraron en la rebelión, relato que ayuda a ver desde otra perspectiva los sucesos de CDHYF, páginas 724 y 725.








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