martes, 6 de diciembre de 2016

Choque de reyes de George R.R. Martin, la cruel realidad de un mundo de fantasía.

Sin darme cuenta, he comenzado a engancharme a sagas, sabe R´llor que hace un par de años renegaba de las historias largas, siendo mi presentación literaria preferida las antologías, de manera natural y conforme me desarrollaba como lector, sitié al relato corto en un merecido pedestal como la "forma perfecta de crear ficciones", ahora que han corrido las aguas y yo con ellas, no reniego de ello, la corona de laurel sigue intacta, simplemente que he comenzado a encontrarle gusto a los diseños exhaustivos de mundos y a coleccionar ingente cantidad de información friki (inútil pero sabrosa) mediante post it estratégicamente colocados como marca páginas en volúmenes cuyo lomo suele desafiar la longitud de agarre de mi mano, pistas por aquí y por allá, que si Rhaegar esto, que si Meñique tranzó de esta o aquella manera, que si los colmillos helados, que si es posible imaginar a Tyrion luego de Choque de Reyes, en fin, sabrá el todopoderoso George R.R. Martin cuanto he gozado explorando Poniente, y algo me dice que aún sigo en la punta del iceberg al terminar esta visita. Las sagas pudieron conmigo, no se diga más de eso.


Choque de Reyes es la segunda novela de la saga de canción de hielo y fuego, continuación de la primerísima Juego de Tronos, y aunque a priori es mucho más sangrienta que la anterior, hecho en falta aquel golpe de efecto que generó la primera luego de cierta decapitación, porque ahora soy consciente de que cualquier cosa puede pasar, así que las sorpresas ya no serán lo mismo viejo Geroge ¿o no? sin embargo hay que entender a Choque de Reyes, pues la considero la evolución natural de la saga, una especie de eslabón entre los hechos ya desatados, y lo que sea que vendrá, algo me dice que esta guerra es más que espectáculo, vísceras y cabezas rodando, siendo en realidad un hilo conductor de hechos más contundentes que se van cociendo a fuego muy lento, me sorprendo de poder con tanta ansiedad, es que simplemente quiero saberlo todo ¡Y ya!

Mientras tanto, cada quien se ha tomado su parcela de Poniente proclamándose rey, y por supuesto, iniciando una guerra cruenta y sin cuartel, algunos reyes surgen por necesidad, por honor o justicia, otros por ambición, o una mezcla de varias y ninguna a la vez, pero como dice El Perro, "todos son asesinos", de manera que el umbral del bien y el mal es del grosor de un hilo de diamante, con la condicionante de que a la final el trono de hierro solo tiene espacio para uno y la seguridad de que tarde o temprano la densidad de coronas de Poniente descenderá dramáticamente.


En la primera esquina, proveniente de Desembarco del Rey, apenas a comenzado a vivir la adolescencia, lo cual no es impedimento para haga gala de la más básica crueldad, el cachorro de león, el ensartador de gatos y hacedor de viudas, Joffrey Baratheon, que para disgusto de muchos sigue vivo y coleando y se ríe de la justicia porque tiene el poder de moldearla a su gusto, muchos dirán que no es él quien manda, pero se sienta en el trono de hierro y por el momento eso basta para tenerle en cuenta.

En la siguiente esquina, uno de mis personajes preferidos de lo que va de la saga, un hombre que ha sido devorado por su sentido del honor haciendo alegoría al blasón que ha adoptado, el venado llameante, Stannis Baratheon, se considera el legítimo aspirante a la corona, y según Melisandre, la bruja que le da consejo, es el rey que fue prometido, es apasionante observar las fluctuaciones de conciencia de Stannis, llegando a la conclusión de que para él no existe el bien ni el mal, sólo el deber, y cualquiera que se interponga entre él y su deber, es su adversario.

El tercer aspirante, el Baratheon menor, Renly, seguido de su guardia multicolor, y medio reino, ve la oportunidad y no la puede dejar escapar, pues es señor de Bastión de Tormentas, el hogar de los Baratheon y gracias a su situación logra hacerse con el mayor ejército de Poniente, de visión más distraída y romántica, Renly emprende un lento camino hacia Desembarco del Rey para reclamar lo que desea, como diría Rosana, sin prisa pero sin pausa.



El cuadrilátero lo cierra el joven lobo, el rey del norte, un niño que lo disimula bien pero no tanto, el primogénito de lord Eddard Stark, el bienamado Robb, que es capaz de mostrar una sagacidad abrumadora en el campo de batalla y a la vez tomar cierta decisión infantil que podría ser decisiva, sin embargo representa la vena indomable de Poniente y encabeza un ejército al que le sobra en valentía lo que le falta en número, el norte está sediento de justicia.

He nombrado cuatro porque el quinto no hace falta para esta crónica, haciendo analogía, al cuadrilátero, este sería el luchador que entra de improvisto y le revienta una silla en la espalda al que estaba haciendo méritos para ganar, es la cuota de tierra que Martin echa sobre tus ojos, para que, como dice el título de la saga, pases del hielo al fuego, del enamoramiento a la aversión, sin que esto resulte un lastre a la novela, porque si bien estos pasajes me fueron difíciles de digerir, el odio es tan buen motor como la empatía y una vez que arranca, va a toda marcha, de nombrarlo estaría destripando un par de líneas argumentales, así que mejor lo dejo así, sólo prometiendo que no les dejará indiferentes.



El estilo se mantiene tan simple y preciso como en Juego de Tronos y me parece que esta simpleza engrandece los detalles del mundo que se describe y de la historia en sí, las pequeñas pistas son más fáciles de captar, casi palpas la grasa de cerdo que resbala por la comisura de la boca de Tyrion, la media sonrisa de Cercei no necesita más analogías, adjetivos o cualquier recurso literario más que su sola pronunciación para que sepamos que trama algo, el estilo llano empuja la historia hacia adelante, y en una obra tan extensa y rica en rincones oscuros como esta, eso se agradece.



Pero ¿acaso esta segunda novela trata solo de cinco reyes y una guerra? Exceptuando a Stannis Baratheon, y a Tyrion, los mejores personajes de esta saga son los niños valientes que se enfrentan a lo desconocido, lo malvado, lo desolador y salen, sino vencedores, un poco más maduros que antes, este desarrollo de personajes se torna delicioso en ciertas ocasiones, porque uno como lector es capaz de sentir la lucha interna del niño y el guerrero, de la niña y la reina, del niño y el verdevidente, de la niña y la asesina, el shock se hace presente porque te propone como lector adulto -si lo fueras- una segunda pérdida de la inocencia.

Las pequeñas delicias acompañadas de resoluciones argumentales con cliffhangers sencillamente magistrales (Tyrion), le dan a esta novela un bouquet a un nivel más alto que su predecesora, se refuerza la intriga, la leyenda, la épica, la cruel realidad de un mundo de fantasía, donde si bien existe una incipiente magia, tiende a dominarlo todo el hambre de poder, de amor o de simples riquezas.


Han aumentado las líneas narrativas, aunque no la densidad de la lectura que se mantiene un tanto grumosa al igual que su predecesora, hay personajes y tramas que simplemente tardan en despegar. En esta ocasión se añaden las voces de Davos Seaworth, apodado el caballero de las cebollas y fiel consejero de Stannis Baratheon, que será los ojos del conflicto que se desarrolla en el sur no tan al sur de Poniente, además de la voz de Theon Greyjoy el pupilo de Ned Stark que hará su propio camino hacia las islas de sus ancestros, los hombres del hierro, además de los narradores que ya fueron presentados en la pasada novela, cada uno interesante a su manera.

Uno de ellos ya empieza a encontrar su lugar en el mundo del que se sentía ajeno, las misiones y misterios no le faltan, estoy hablando del bastardo preferido de todos; Jon se ha embarcado junto a una compañía de avanzada de la guardia de la noche en una misión de exploración más allá del muro, que pinta para ser una de las líneas principales del argumento global, -¿como no voy a saber? si ya vi la serie ¿que gracia no?- a lo largo de su exploración, y a través de sus ojos, a Jon se le irán revelando algunos secretos bastante jugosos -que no se mencionan en la serie- para todo amante de la fantasía.



Los capítulos de Catelyn que en el primer libro me entorpecieron el ritmo de lectura, ganaron algunos dividendos gracias a la evolución del personaje, o más que evolución, gracias a que sabemos un poco más de ella, se completan las aristas y se incrementa el volumen de carácter de la madre devota que en juego de tronos parecía un personaje cliché que servía sólo para desatar guerras de manera impulsiva, mediante sus ojos seremos testigos de algunos de los pasajes más interesantes de esta guerra. A Theon me ha costado cogerle el golpe, de hecho el parón de lectura que tuve, allá por la mitad del libro fue con la incursión de los capítulos descritos por el personaje, cuando empecé a odiarlo ya se hizo más fácil seguir el hilo.

En juego de tronos los capítulos de Bran fueron mis preferidos por la cantidad de información que daban sobre el "lore" del mundo de hielo y fuego, en cambio acá se tornaron confusos, quizá porque significan el nudo que viene antes de las revelaciones sobre el futuro del personaje, y su papel a cumplir en la historia, pero bueno, al menos al final recupera ese tono misterioso que tanto me encantó en Juego de Tronos, de los capítulos de Arya rescato su evolución de niña a ¿guerrrera? a muy temprana edad, a pesar de que la historia no avance, no se hace para nada lenta la lectura.


Para finalizar quisiera remarcar si ya no lo he hecho que me he enganchado, no sólo con la serie sino con este sub-género de fantasía "realista" y ya barajo varias opciones de como seguir una vez llegue a la cima de este rascacielos en construcción.

Lo mejor: El argumento y Tyrion Lannister.
Lo peor: Lo grumoso del avance, en algunos capítulos (pocos) demasiado denso, aunque lo compensa en sobradas ocasiones avanzando como un velero con el viento a favor.
Nota:9/10

Y no podría irme sin enunciar las delicias de nosotros los frikis, que son las pequeñas referencias.

Empiezo en la página 106, Jeor Mormont le relata a Jon sobre la estirpe del maestre Aemon, uno de sus ancestros, Aerion El Monstruoso, pensaba que si se bebía una botella de fuego valyrio se convertiría en dragón, no pasó de convertirse en ceniza de huesos, pero la idea resulta interesante pues en la saga de hecho contamos con un integrante de sangre Targaryen que a su vez es ignífugo ¡Imaginen las posibilidades!

Página 147, Stannis es "bautizado" como el príncipe prometido Azor Ahai, se menciona que el príncipe barrerá la oscuridad por donde camine junto con su espada Dueña de Luz, ¿eres tú el portador de la espada roja Stannis Baratheon?

Tercera referencia, página 195, Daenerys encuentra en la abandonada Vaes Tolorro, su refugio ideal para repostar fuerzas, envía a sus jinetes de sangre en sendas direcciones para explorar en busca de esperanza, al volver Rakharo cuenta como se encontró en medio del desierto con la calavera de un monstruoso dragón, cuenta que de hecho, el y su caballo pasaron holgadamente por entre sus mandíbulas huecas ¿Algún dragón famoso?

Lord Wyman Manderly visita a Bran, señor regente de Invernalia, páginas 232-233, ser Rodrik enuncia a oídos del pequeño lord, que lord Manderly, señor de Puerto Blanco y el hombre más gordo de Poniente, "no recorrió cien leguas sólo para compartir un banquete" ¿hay cien leguas entre Puerto Blanco e Invernalia? si es así, se puede hacer el ejercicio de medir las cien leguas (500 km) en un mapa real, lo hice en Google maps, específicamente en el mapa del estado de Florida, es la misma distancia que hay entre Miami y Jacksonville, poniendo en perspectiva ambos mapas se puede intuir que las tierras del norte tienen aproximadamente la superficie de la tercera parte de Estados Unidos, una extensión nada despreciable.

"...Antes que ellos estuvo Joramun, quien hizo sonar el Cuerno del Invierno, he hizo despertar los gigantes de la tierra". Le dice el lord comandante Mormont a Jon antes de emprender camino más allá del muro, página 352, mucha enjundia en pocas frases.

Bran El Constructor, antiguo rey del norte, hizo los planos de Bastión de Tormentas nada más siendo un chiquillo, ocho mil años antes de los hechos de CDHYF, página 434, una jugosísima referencia para los que han visto la sexta temporada de la serie, no puedo decir más porque aumentaría mi fama de aguafiestas, simplemente ten presente esta referencia, en los libros hay pequeñísimas referencias, que son auténticos disparadores hormonales.

Página 590, Varys relata su triste historia, desde su castración por un mago chiflado hasta su llegada a Poniente y posterior ascensión como señor de los susurros del rey ¿destino?

En las páginas 638 y 639, Daenerys se encuentra cautiva en la casa de los antiguos, en Qarth, es partícipe de una visión, que prácticamente podría ser una profecía, "es el príncipe que fue prometido, suya es la canción de hielo y fuego", "el dragón tiene tres cabezas", este pasaje seguro es una pista de tamaño del iceberg que hundió al Titanic.

Jaime Lannister se excusa del delito de matar a su rey Aerys II, en tanto también relata porqué fue que los Stark entraron en la rebelión, relato que ayuda a ver desde otra perspectiva los sucesos de CDHYF, páginas 724 y 725.

jueves, 6 de octubre de 2016

The League of Extraordinary Gentlemen: otra vez Alan Moore acierta al blanco con los ojos vendados.




Saludos amigos del reconfortante aroma del papel, primero presentar una corta explicación por una ausencia prolongada (quizá no tanto) el trabajo me ha obligado a llegar a mi casa a horas en las que sólo se puede dormir con justo cansancio, no quiero presentar con ello excusa de ningún tipo, simplemente contarles un poco de lo que acontece en mi diario transitar por este mundo, los libros no vienen solos después de todo, hay que trabajar, aportar a la sociedad antes de recibir una bien merecida recompensa, creando esta suerte de dilema cotidiano cuando ves que tu carrera se va realizando y no tienes tiempo suficiente para simplemente paladear un poco el sabor de la victoria, pero siempre existirán las llaves mágicas que abren oportunidades en los lugares más ínfimos, y de ahí se puede sacar una tarde o una noche tormentosa en casa, y leer como un loco, o maratonear con la saga de Evil Dead una vez más, como aquel presidiario confinado que se llena de luz cuando al fin se encuentra cara a cara con nuestro inefable astro amarillo.




Y bueno, a lo que vine, hace pocos días acabé con la línea principal de The League Of Extraordinary Gentleman de Alan Moore, fueron tres tomos tapa dura y tres cómics en formato prestige para un total que ronda las 800 páginas de aventuras, edita Planeta y el resultado es una estética más que aceptable, y bueno, pasando ya a los comos y los por qués debo confesar con la mano en el pecho que de todas las obras del mago de Northampton, esta era de las que menos me atraía, de principio, vamos, -el hombre tiene Watchmen, V de Vendetta, From Hell, La cosa del pantano bajo sus hombros- ¿que de bueno podría salir de una ensalada de monstruos pasados de moda? eso pensaba, igual que los que piensan que las películas de estreno son mejores que las viejas sólo porque hay más tecnología en ellas, y pensar que por algún tiempo estuvimos en el mismo saco porque se me dio por despreciar a los fabulosos caballeros extraordinarios a las órdenes de la reina.




Me hice con los tomos porque los tenía al alcance de mi billetera, y no había nada mejor que comprar, quizá sentía en mi fuero interno que debía hacer justicia por aquella aberración que fue la adaptación cinematográfica de esta obra allá por el año 2003, aquella que le produciría algo más que acidez estomacal al buen Alan Moore y le haría declarar a modo de advertencia que sus cómics no están diseñados para ser películas.

A simple vista, sin haber repasado la película para dar esta opinión (la vi hace muchos años), debo decir que es todo lo que el cómic no, y vicerversa. Resumiría diciendo que el cómic es una obra de arte redonda a la que le sobra epicidad, química, argumento y aquellas referencias a la cultura pop que tanto disfruta un friky de pedigrí, mientras que la película es una pretensión de Hollywood que busca arrebatarte tu dinero de los bolsillos, y todo para comprarle una piscina de oro a los hijos de los productores; bueno podría seguir comparándolas durante incontables e inútiles párrafos pero al final la conclusión sería la misma, si han visto la película, no se dejen amedrentar, en la tinta si hay enjundia.




Dato aparte: Sir Sean Connery rechazó personificar a Gandalf en la trilogía de Peter Jackson porque pensó que su papel como Allan Quatermain resultaría más jugoso una vez puestas en palestra ambas películas, la historia subsiguiente se ha encargado de dar a Sir Ian McKellen su sitial como ícono del cine fantástico y Sean Connery, pues ya fue James Bond, eso nadie se lo quita, dejémosle descansar en paz que un error cualquiera lo comete.




Para los que no conocen ni siquiera un preámbulo de la saga que presento, es lo que el comiquero promedio conoce como crossover, sólo que con personajes literarios, una mezcla de personajes de varias vertientes puestos a rodar en una tómbola a ver que sale, tipo Los Vengadores, aquí nos encontraremos con el legendario capitán Nemo, el mínimo doctor Jekill y mister Hyde monstruo de un terrible carisma, Hawley Griffin el hombre invisible, el valiente aventurero protagonista de la novela "Las minas del rey Salomón" sir Allan Quatermain, además de aquella delicada cerezita sobre el pastel y verdadera protagonista de la historia, la maestra de música y ex (¿novia?) cautiva del Conde Drácula, la señorita Willelmina Murray, para los que no pusieron atención a lo anterior, esta bella dama en efecto aparece en la novela de Bram Stoker, de la que constituye el eje principal entre el protagonista y el antagonista. El común denominador para todos estos "héroes" es la época en que sus historias fueron lanzadas, aquella en que el hombre aún no dominaba los cielos y poco se sabía de los mares, los escritores de ese entonces aún se atrevían a escribir sobre curiosos métodos de alquimia para adelantarse a lo que hoy ya se ha explicado científicamente y la lectura constituía uno de los principales medios de entretenimento, hablo por supuesto del siglo XIX y su mar de personajes icónicos, el lienzo inicial no podría ser mejor para Alan Moore.




Este variopinto grupo de personajes es reunido por el agente del MI5 inglés Campion Bond, ancestro de aquel agente de barbilla partida que ya lleva más de 22 películas en su haber y un número similar de rubias en su lista de conquista. Esta premisa es lo único que necesitan para comenzar, sino se han enganchado en las primeras 20 páginas no se engancharán ni con heroína, pero lo harán.

TLOEG produce pequeños orgasmos visuales por aquí y por allá, sin ser el mejor de los trazos que existe en el mundo de las viñetas, basta, y es más, diría que es el ideal para contar esta historia, el mundo está casi caricaturizado con trazos redondeados o cuadrados en los rostros y colores vivos en los paisajes, eso sí, todos conservan su personalidad, de manera que algunos pasajes se cuentan sin necesidad de diálogos, en general pude observar que hay una curva en la calidad de la obra empezando desde un punto alto, llegando a un máximo para finalmente descender (aunque no en picado), la peor de sus historias aún es mejor que la media de creaciones de esa época (el cómic fue lanzado en 1999) o incluso de esta en que el cómic está mucho más globalizado.



Los Tomos

Es muy fácil guiarse, sólo hay que seguir la cronología, aunque es normal que en los apéndices se encuentren historias sobre el pasado o futuro de alguno de los personajes principales, y sobre los apéndices debo decir, contienen mucha chicha, a pesar de parecer compendios aburridos, ayudan a comprender mejor este universo steampunk que nos presentan Alan Moore y Kevin O´neil, salta a la vista desde la primera página doble (aquel inmenso león de concreto, en concreto) que el planeta tierra donde actúan los caballeros extraordinarios no se mueve gracias a los descubrimientos científicos que afectaron nuestra historia (los hermanos Wright allí sólo fueron una opción más sin pena ni gloria), estamos ante un mundo de fantasía de cabo a rabo que es una mezcla de todas las mentes brillantes y no tan brillantes de la literatura fantástica de la época victoriana, eso sí, emula de manera decente en los aspectos no fantásticos véase por ejemplo la desigualdad social y la corrupción en las altas esferas.

Los arcos argumentales contenidos en la serie son los siguientes:




El tomo uno recopila los primeros seis números de la serie, los cuales representan el primer arco argumental, en esta historia presenciamos el inicio de la "Liga" y su primer aventura, derroche de carisma y guiños a otras obras de principio a fin, protagonistas tridimensionales cuyas personalidades amenazan con devorarse entre sí, un grupo que más que eso parece una bomba de mecha corta y un villano maquiavélico al más puro estilo James Bond, que más se puede pedir, este puntapié inicial llega lejos.




El segundo arco argumental, de seis issues igualmente, es a mi gusto el mejor, el grupo se enfrenta a una amenaza superior y la sensación de olla de vapor bailando por la presión es constante, el desenlace alcanza cotas épicas que superan ampliamente a la gran mayoría de historias de superhéroes, no podrás evitar enamorarte de Mina, a pesar de que al principio sea el personaje que menos parezca que vaya a encajar, Mr. Hyde se roba el show hacia el final con un carisma sencillamente aplastante, con disculpas de Hulk, el mejor personaje a lo panzzer de músculos que he encontrado en viñetas.




Y llega el tercer arco argumental, si se puede llamarlo así, dos de los antiguos miembros de la "Liga" en los años cincuenta roban el "Dossier Negro" de manos gubernamentales, el cual contiene información del grupo en sus diferentes reencarnaciones a lo largo de la historia, de manera enciclopédica se describe todo lo que fan geek quiere saber sobre los caballeros extraordinarios, aquí el ritmo pierde enteros, a favor de la información, es que se llega a comprender muchos sucesos de los anteriores arcos que antes parecían inconexos, mi recomendación, sólo llevártelo a casa si quieres saberlo todo sobre la "Liga" y no te importa leer letra pequeña.




Y así llegamos a la épica conclusión de las aventuras del equipo, plagado de misticismo, este arco argumental se desarrolla a través de un siglo, se marcan claramente los dos campeones de la "Liga" que habrán de enfrentarse al mismísimo (e improbable) anticristo y al apocalipsis, un final más que digno y un desarrollo de personajes como ya nos tiene acostumbrados Alan Moore, aunque venida a menos su calidad por tener que competir con los dos primeros arcos argumentales (que son sencillamente obras maestras), la historia se lee y la califico de imprescindible para poder entender este universo de hombres y mujeres extraordinarios que se alejan del prototipo de superhéroe.

Bueno, y para dar punto final a esta crónica, decir que una de sus virtudes constituye a la vez el único defecto de la obra, el exceso de referencias, en algunos pasajes puede tornar al cómic pesado e inentendible, he tenido que acudir al todopoderoso Google muchas veces durante esta lectura pues sólo un bibliófilo del siglo XIV podría haber cogido todos esos huevos de pascua a la primera.

Fuera de eso, The League of Extraordinary Gentleman es una de las lecturas imprescindibles tanto para el comiquero como para el lector en general, y mucho más para el amante de la fantasía, tiene todos los elementos para fascinarte, así que no esperes que te diga más y consíguela, si ya la has leído seguro ahora harás como yo que dejaré que el polvo se asiente un poco y la revisaré en un par de meses para paladear mejor aquel bouquet que sólo las obras maestras ganan con el tiempo.

Mi nota: 9/10
Lo mejor: La empatía con los personajes y la trama que no decae nunca.
Lo peor: Lo dicho.

lunes, 25 de julio de 2016

Juego de Tronos, de George R.R. Martin: a veces los superventas si se merecen su fama.


Este tomito aquí arriba continúa con aquella obsesión malsana que adquirí viendo la serie Juego de tronos de HBO y que me obliga a buscar incluso debajo de las piedras en busca de respuestas ¿quién carajo se quedará en el trono de hierro? Bienvenidos cortesanas y cortesanos.

Dentro del fanservice que significa la serie, hay que decirlo, se esconde una historia de gran calidad, que por si a estas alturas no lo conocen proviene de una saga de novelas, que a su vez bebe de múltiples sucesos históricos y ficticios, que a lo largo de la historia han existido por mito u acción; este collage literario que George R.R. Martin se ha dado la molestia de armar, se ha erigido como el mayor fenómeno cultural después de lo que fueron Harry Potter y su parafernalia comercial.

Quien no haya escuchado algo sobre Canción de hielo y fuego es porque a tenido la cabeza metida debajo de la tierra los últimos años, es que aunque sea para odiarla tuviste que investigar algo sobre la serie. ¿Que se puede decir que no se haya dicho ya en miles de reseñas? poco, y dentro de lo que cabe, mi opinión personal.

Para resumir en pocas palabras mi sentir, tan sencilla de leer y tan compleja como es, creo que esta saga con todo derecho es la evolución natural de "El señor de los anillos". 

Uno siente la obra de Tolkien como los primeros pasos en matemáticas de primaria (para los que disfrutamos de las matemáticas, no está de más decir), la maravilla de las primeras resoluciones geométricas, las raíces cuadradas y la sensación inicial de que el mundo, el universo en general están gobernados por un extraño orden de las cosas que empezamos a descubrir de a poco. Para entender de mejor manera la genialidad de Canción de hielo y fuego, es imprescindible haber tenido una primera zambullida en el mundo de la literatura fantástica, sino lo disfrutarás a medias, lamento decir; una aseveración contundente de lo que acabo de mencionar está nada más abrir la primera novela, disfrutarás del mapa de Westeros en toda su magnitud solo si ya has tenido una experiencia similar, en El señor de los anillos, recuerdo retroceder al mapa cada dos páginas para comprobar el progreso de los personajes, es algo sencillamente mágico que te hace partícipe de la trama, lo mismo sucedió con este Juego de tronos, no pude evitar emocionarme nada más comprobar la cantidad de referencias en este nuevo mapa de fantasía que me hizo pensar (a mano alzada y sin haber empezado la lectura) que en la serie apenas se había mostrado la columna vertebral de la bestia. No generalizo, pero muchos pasarán de largo luego de una breve ojeada a este mapa cual si fuera un adorno de la edición, yo no.



Bueno, si ya eres un lector de fantasía añejo sabrás a lo que me refiero, y sino ¡A leer! 

Además, hace falta ser un friki para captar ciertas "pequeñas" pistas o datos dispersos por todo el ancho del volumen y que a posterior (tus huesos amarillos de geek te lo gritan) significarán un giro de peso en la trama, es por eso que, ni corto ni perezoso, me he dado la tarea de marcar, y hasta clasificar esta serie de referencias que hacen los gustos de este servidor cada vez que reabre el tomo en cuestión. 



Al final de esta reseña haré una descripción de cada una de estas referencias para que todo buen amante de los spoilers se agazaje.

Dicho lo anterior, queda mencionar que dentro de esta bella analogía entre la literatura fantástica y las matemáticas en la que me ha dado por embadurnarme, Canción de hielo y fuego vendría a ser una especie de especialización, veáse los cálculos diferencial e integral o ya las distintas ramas físicas como la termodinámica para las que hace falta una base mas amplia de conocimientos para poder captar al 100%, no me malentiendas querido lector, esta analogía no es absoluta, leer Juego de tronos no te va a dar dolores de cabeza, excepto sino eres capaz de llevar una lectura donde aparecen y se desarrollan muchos personajes a la vez cual fideos de carne saliendo del molino e hilándose lentamente en la bandeja de carne molida. Juego de tronos (y las que siguen) es muy fácil de leer y disfrutar, pero para hacerlo completamente habrá que haber tomado primero una lección de Tolkien, Moorcock, Howard, además de una buena dosis de historia. De esta manera se entiende el mérito de esta obra al captar un variopinto grupo de lectores que la gozarán a varios niveles de profundidad, es que no cualquiera podrá entender la marca que los dothraki han dejado en el continente de Essos y su política si no conoce un poco de historia (sí, me refiero a Gengis Khan y su filosofía de violaciones, leche agria y pilas de cráneos), hay mucha tela por cortar que está implícita por debajo de las descripciones de paisajes y de los diálogos y que hacen que el geek promedio se excite como monito de feria. No menosprecio nunca al lector de poco calado en la fantasía épica, porque de que la goza la goza.




Esta primera novela es la puesta en escena de una saga, por lo que no es de extrañarnos que capítulo a capítulo vayamos tocando narices con nuevos personajes, algunos más misteriosos que otros, unos más fascinantes que otros, aunque en general no me decepcionó ninguno de ellos, cada uno representa un color y lo porta con orgullo, no esperen a que se cierren muchas tramas aquí (aunque si se cierran un par, sino, no sería Canción de hielo y fuego tan querido por nosotros los lectores promedio de autoflagelaciones y cera derretida debajo de los párpados), lo que si se les puede ofrecer es que será el inicio de un viaje inmenso, estruendoso del que será muy, pero que muy difícil (habrá que ser cabronsísimo) no salir prendados.

El desarrollo no tiene migas, cada capítulo es un émbolo que hace avanzar la trama hacia esas cornisas que tanto disfrutamos, cada personaje desarrolla su carisma de una manera única y cada descripción te hace literalmente viajar a Westeros, todo esto va aderezado por unas exquisitas historias de la vieja Tata sobre la formación de los siete reinos que son justas y necesarias porque elevan el hambre por esta historia al nivel reo recién liberado, son el complemento perfecto y a la vez las aristas del molde sobre el que subyace el mundo de hielo y fuego, hay que estar atentos pues asoman en algunas partes de la novela como puntitas de iceberg, créanme gente si les digo que deben tomarlas en cuenta, pues en la guerra que está por venir no valdrán de nada las espadas ni las justas territoriales que tanto gustan de armar los hombres.

La lectura no es nada densa, es para todos (mayores de edad) y eso engloba a los que saben donde y como observar porque es rica en cliffhangers que pueden pasarse por alto, así como posibles pistas de lo que pasará, aquí hay espacio para la escena más épica, así como para la más enrevesada intriga política, y toda acción viene con su consecuencia George R.R. Martin no da puntadas a ciegas. Recomendadísima.


Para finalizar me gustaría brindar honores a los que a mi parecer son los mejores personajes de esta primera novela:

Bran: el cariño no viene por sus tragedias, sino por su curiosidad, este niño soy yo de pequeño, mi madre me cuenta que apenas empecé a hablar ya quería escuchar sobre leyendas de aparecidos, diablos, brujas y unicornios.

Bron: el mercenario sin alma, tan carismático que parece tenerla bien escondida.

Sansa: el ejemplo perfecto de como hacer evolucionar un personaje, ya se enterarán de lo que les digo.

Jon: el buen bastardo está en todas las listas así no lo llamen, esta no es la excepción. La descripción más pura de lo que es el corazón de la saga.

Y nada más, como cereza sobre el pastel al final del libro incluso te dan un compendio de datos a tomar en cuenta como los linajes de las grandes casas de Westeros, de como funciona su política y una tabla de pesos y medidas en general para que no te pierdas en el lecho de pulgas y no lleguen a estafarte con un tazón gris. Mi calificación sobre esta obra es 9,8/10.




Ah, me olvidaba... mis referencias.

La primera referencia la tomé de la página 233, capítulo de Bran (no me pidan que número de capítulo, no soy tan friki) en ella la vieja Tata narra a grandes rasgos los ires y venires de la guerra de los caminantes blancos, unos ocho mil años antes de los sucesos que la novela relata, un orgasmo total de dos páginas.

La segunda está en la página 279, capítulo de Catelyn, ser Rodrik Cassel menciona que llevan 15 días viajando desde desembarco del rey hasta ese punto (una posada en el cruce de caminos del tridente), lo cual es un dato no menor sobre la dimensión de Westeros (o Poniente) así como de los métodos de viaje de esos tiempos.

La siguente referencia está en la página 366, capítulo de Eddard, y bueno, Ned en sus miles de pensamientos honorables recuerda unas promesas hechas a su hermana Lyanna en su lecho de muerte, las cuales pagó a un alto precio, sino sabes de que va esto, vuelve aquí cuando estés empapado, no te voy a arruinar el mejor giro de la saga.

Siguiente, páginas 408-409 Ned recuerda la batalla en la torre de la alegría contra ser Arthur Dayne, después de la cual le prometería algo "nebuloso" a su hermana Lyanna en su lecho de dolor.

Quinta, página 472, Capítulo de Daenerys, en una especie de ritual de iniciación dothraki donde poca cosa, Dany debe comerse crudo y entero un corazón de caballo, una vieja le profetiza que su "hijo" será el semental que cabalga el mundo, profecías van y vienen, siempre es bueno guardarlas por si acaso, mejor aún con dragones volando sueltos por ahí.

La siguiente fue desmentida un capítulo después, y es que en la página 542 Jon Nieve agarra unas cortinas en llamas para acabar con un espectro de caminante blanco, luego ya se sabría que efectivamente Jon se cura de sus supurantes heridas, es decir que no es ignífugo, así que nada.

La séptima es otro orgasmo, otra vez en un capítulo de Bran, páginas 702-703, el maestre Luwin relata la historia de los niños del bosque (especie de hadas que vivieron en Westeros varios milenios atrás.

La última, página 709 de un capítulo de Sansa, la pequeña dama se imagina un destino propicio para el comandante de los capas doradas ser Janos Slynt, alias el cara de sapo, los que hayan visto la serie no harán menos que sonreír en este punto.

martes, 28 de junio de 2016

El bebé de Rosemary, de Ira Levin: el terror en el aire.

Siempre quise hacerme con un ejemplar de esta novela, había visto la película hace tiempo, y me fascinó, me impactó en capas similares a las de "El exorcista" y un poco menos a "La profecía", por esas décadas se tenía una fascinación mucho más mística por el diablo que lo que vemos en estos días en los que cualquiera con una cámara en el hombro filma sobre diablerías, a estas alturas el señor de las tinieblas a pasado de ser una fuerza elemental idónea para el mejor suspenso, a una retahíla de clichés, echando en falta aquella magia desconocida que sólo en un tiempo anterior al internet pudo haber sido conseguida.



La historia sucede en los turbulentos años sesenta dentro de una nueva familia, típica de los cincuentas, la ama de casa que tiene lista la cena justo a tiempo, que calla ante la jerga de su marido, el pastel que se enfría al borde de la ventana y el marido que no exterioriza sus sentimientos. Dentro de este contexto la buena Rosemary se encaprichará con conseguir un departamento dentro de la antigua y renombrada casa Bramford; Guy -el esposo- cederá a su capricho y terminarán rentando un pequeño departamento dentro de este edificio, que tiene su historia, al parecer era el hogar de unos cuantos brujos renombrados de inicios de siglo, la Bramford es la raíz que alimenta la trama, haciendo que esta crezca tan natural como lo hace un árbol, los pincelazos del verdadero cuadro vienen con la presentación de los peculiares vecinos, ciertas características del departamento y los sueños de Rosemary, a veces tan vívidos que parecen experiencias de la vida misma. Después de eso no hace falta más premisa, te va enganchando y lo sientes, hay pequeñísimos chispazos que te hacen dar antojos de Casa Bramford, pues hay tela que cortar.

En la actualidad, El bebé de Rosemary quizá hubiese pasado sin pena ni gloria por las estanterías, no por su calidad, sino porque su época ya pasó, fue creada en una época más religiosa de la humanidad en la que existía un genuino terror a la condena eterna y muchos creían que si pronunciabas en voz alta cierto nombre, podría su dueño presentarse ante ti. Eso me ha empujado a no leer la novela con mi visión actual de la mitología cristiana -un tanto cínica- lo he hecho en contexto de como lo hubiera asimilado una persona de aquellos años sesenta, me he dado cuenta que no hacía falta "mutar" para agarrar este clásico, es magia pura, la historia seduce por su sencillez poblada de cortísimas frases, pequeñísimos detalles que te hacen meter el miedo entre las costillas y entrar en una relación amor/odio con nuestra sufrida protagonista, pues su observación corta y su poco carácter son los que al final de todo permiten que haya historia -díganme que no- una novela corta e inolvidable, disfrutas más de lo que no se te cuenta pero sabes que está atrás de las cortinas, incluso desde el principio -porque es un clásico, ya lo he dicho- sabes en resumidas cuentas cual será el desenlace, cualquiera con cultura pop corriendo por las venas conoce poco o mucho la trágica historia de Roman Polanski y su difunta esposa Sharon Tate, lo que deviene en la historia que tenemos entre manos, pues muchos amantes de la conspiración elucubran, venden libros que cuentan sobre supuestos lazos sobrenaturales entre el rodaje de El bebé de Rosemary y la tragedia de su director, que dicho en contexto, no supo medir sus límites, transgredió puertas que según creyentes -y charlatanes- no debió transgredir.



¿Pero por qué hablo de cine si lo que quiero es reseñar un libro? porque los adeptos de Lucifer generalmente están saltando de un tipo de arte al otro, y la temática demoníaca en el siglo XX ganó notoriedad por este triunvirato de películas que elevaron al diablo -y al cine de terror en general- al cine mainstream, los grandes directores por fin giraron sus cabezas al lado mágico y tenebroso del arte, globalizando así al señor de las tinieblas, el gran público volvía a fascinarse, quizá recordando los inicios del cine y sus Nosferatu que llevaban al arte audiovisual más allá del simple entretenimiento, utilizándolo como una caja de pandora cuyo tesoro son los mensajes ocultos, solo perceptibles para el inconsciente, esta sensación en el espectador de ser inducido a un mundo totalmente desconocido que subyace bajo una capa muy fina que es la realidad y al que es posible acceder si se sabe observar entre líneas ¡La idea es genial! Pero hay que recalcar que esta masificación del terror tuvo sus bases en grandes obras literarias acaecidas en la segunda mitad del siglo XIX y gran parte del siglo XX, y de las que lamentablemente en la actualidad sólo nos quedan referencias de sus respectivas adaptaciones cinematográficas. Por eso es que vale la pena mantener presentes los clásicos, escarbar en los cimientos de las grandes películas y en cierta medida inmiscuirnos en la magia que provocaron aquellas historias desde sus orígenes en papel y tinta.



La obra de Ira Levin humaniza al demonio, lo acerca al otro lado de tu calle, lo hace tu vecino, pero lo más atrapante de estos conceptos no es el diablo en si como entidad, sino la posibilidad de imbuir un mito milenario con la realidad cotidiana que nos sucede, el hecho de que una compañerita de la escuela de tu hijo pueda ser poseída por un ente, o la existencia de brujería en la simple acción de tocar la puerta del vecino y obsequiarle un postre, para invocar fuerzas extrañas y malévolas ya no hace falta realizar complicadísimos rituales, ni viajar a los confines del mundo para cavar en un antiguo mausoleo, te puede pasar mientras comes un sanduchito, mientras vez tv o te atreves a soñar con un trabajo mejor, te puede pasar incluso si no haces nada para provocarlo, porque aparentemente el mal primordial siempre a estado buscando la manera de inventar una puerta a nuestro mundo y colarse en nuestra vida tan al azar como una cucaracha se cuela debajo de nuestra puerta por la madrugada.



No hay ningún freno posible para la sorpresa y el terror, por la simple maestría para contar una historia que tiene la buena Ira Levin, cada personaje cala y cada frase costumbrista alimenta a la atmósfera y te lleva a la vieja pero no ruinosa casa Bramford en la que cosas extrañas se escuchan por las noches. La historia va mutando de un drama de época a un horror psicológico en el que una perforación en la oreja es pie para la sugestión de monstruos innombrables; se cierra el cóctel con, a mi gusto, uno de los finales más logrados de la literatura, no por nada es uno de los clásicos de terror del siglo XX.




Para finalizar, un pequeño spoiler que me parece interesante mencionar, del que además debo prevenirlos, queridos lectores, a pesar de que no tiene un efecto sustancial en el desenlace final: la referencia al Papa satánico, aquella visita ominosa el día de la concepción, quizá sea la primera en la literatura, no lo sé, pero en su tiempo debió resultar un grandísimo tabú y quizá mucha gente prefirió omitir aquella parte de la lectura en la posterior retroalimentación, en la actualidad tenemos un variopinto universo de obras en los que toma parte un representante del bien -o de los principios morales instaurados a través de los siglos-, que por debajo de la mesa es más malo que la sexta parte de Viernes 13, lo cual sugiere una traición a los principios desde la raíz, o lo que es lo mismo: esperanza de plástico, falsa.

Como punto final a resaltar es la veta de contracultura y rebeldía de lo establecido que portan los personajes más longevos de la historia, en contraste está Rosemary la jovensísisma y sus principios, su ideal del hogar, de la familia y del matrimonio, el mensaje oculto sugiere que mientras más sabio es el ser humano, más capacidad tiene para entender la realidad de la sociedad y renunciar a su hipocresía, aunque sea en cultos secretos cuyas reuniones se tratan sobre todo de orgías algo escatológicas, una pequeña fábula, en la vida real los viejos tratan de conservar los principios ancestrales, o al menos los principios que ellos aplicaron en sus vidas, es decir, que conviven con la hipocresía de la vida y quizá hasta se sienten cómodos con ello. En la actualidad se erigen monumentos al rey de las tinieblas, y sus cultos son mas bien, algo notorios, pues roban mucha cámara y sus acólitos buscan extender su filosofía, que no es la filosofía del mal ni mucho menos, encuentran en satanás la curiosidad, la herramienta fundamental para llegar a la sabiduría, una vida sin ideales obsoletos en la que se convierte en regla todo lo que nutra el legado humano en nuestra tierra, es decir, en la actualidad el culto a Satanás no es más que la reivindicación del hombre por encima de Dios, o al menos del Dios corto de cerebro que avala entre otras cosas la guerra santa y la segregación de los homosexuales. Muy lejos de la imagen romántica que nos dejó Ira Levin del culto a la serpiente definitiva.


Nota: 9,5/10
Lo mejor: su legado en la cultura popular, su maestría sobre como se construye terror sin mostrar nada.
Lo peor: que el paso de los años a ido sepultando la novela y engrandeciendo la película, no estoy comparándolas, pero siento que es necesario disfrutarlas por separado.

martes, 10 de mayo de 2016

Juez Dredd: El día del juicio

¡Al diablo todo! Me volví adicto a los cómics desde que tropecé con personajes con un carisma tan inmenso que no necesitan de mallas para enamorar a la masa de nerds viñetera, podría decir que nunca me atrajeron hasta ayer; en pocas palabras, no soy de superhéroes, era un Cristóbal Colón que buscaba las Indias y tropezó con América, divagaba por la red esperando tropezar con el kraken literario, entonces me encontré con el sufrido Gatsu, el gran corazón de Anung Un Rama, Mr. Edward Hyde (de los cómics) aquella bomba constantemente a punto de explotar, el suspicaz Art Spiegelman, mi mundo cambió para siempre, la paleta de las artes -percepción de mi psique- obtenía otro color que aún no había catalogado, y que ciertamente podía hacer estallar tu cabeza con genialidad, pudiendo ser una experiencia tan profunda como la lectura convencional, si la lectura alimenta tu imaginación, el cómic la premia, el derroche de colores, en más de los casos brinda una experiencia cuasi psicodélica.

El camino del héroe siempre será el mismo, eso es precisamente lo que a dos tiempos, nos acerca y aleja, en ocasiones el héroe se disfraza de antihéroe, por código moral, motivaciones, acciones en el universo que habita, en los tiempos que corren sólo debería existir el antihéroe, el personaje sucio, inclemente, gris, como la vida misma. La sociedad y el mercado en general se mueven al son del blanco y el negro, arriesgarse a explorar el centro es muchas veces arriesgarse a salir de lo comercialmente asequible, pero indudablemente las simas más profundas de todo abismo siempre irán al centro, la generación que se crió con guerras televisadas y asesinatos en la tienda de la esquina preferiría lo gris, indudablemente, somos naturalmente morbosos, exploramos lo que nos parece incomprensible, nos fascina. A pesar del mercado blanquinegro que domina el cómic en general, algunas excepciones grises han logrado meterse en el imaginario colectivo, o protagonizando directamente, otras han servido como piedra base para el cómic alternativo de hoy en día.



Podría hablar eternamente del cómic de héroes y sus posibilidades de exploración, sin embargo ahora me toca informar, y recomendar, o no, sobre una de las más recientes entregas de uno de los personajes insignes del cómic y que por ciertas circunstancias azarosas del destino terminó en mis manos; el Juez Dredd, el clásico de clásicos de la revista 2000 AD, del cómic británico y el abuelo de los modernos antihéroes. Una historia que lleva más de 40 años desarrollándose.

Uno pensaría que un cómic con tan larga vida tiene que haber hecho realmente bien las cosas, y es que la premisa promete, mundo distópico postapocalíptico, protagonista que vive en el umbral entre el heroísmo y la villanía, da para mucho desarrollo, aquí la motivación es la ley, en capas más profundas vislumbramos una atracción poderosa a la violencia por parte del personaje principal, la ley como pretexto es el verdadero motor.

Sin embargo, más allá de su conciencia granulada por la suciedad y de los planteamientos postapocalípticos, no hay otra luminaria en esta historia, todo gira en torno al personaje principal y llega abusarse de sus capacidades, siendo mencionado en varias ocasiones como un "indispensable" la la supervivencia de la Mega City One, y por qué no, del planeta entero, un héroe al que ni siquiera la radiación extrema se atreve a afectar.


Hacen falta pocas páginas para darse cuenta que el guión no buceará mucho más allá del ego de Dredd, lamentablemente, se me ha hecho muy difícil pescar algo de carisma en la historia, pero supongo que debe ser así, a lo largo de cuarenta años de publicación la historia no ha evolucionado mucho, y luego de leer esta novela, no me hace falta, la verdad, leer nada más de este personaje, no me atrae, prefiero ver a sus versiones contemporáneas, como el irrascible Wolverine, lo cual no quita que le esté profundamente agradecido a la idea germinal de otorgarle al héroe algo de humanidad, despojar la moralina se agradece, en su tiempo toda una novedad, ahora parte de la histora, los nietos de Dredd de otras editoriales son los más beneficiados, sin embargo el abuelo tiene la estrella de ser el primero, y aquella nostalgia es la que hace que muchos de sus lectores vuelvan a él casi a modo de homenaje.

En fin, la recomiendo, pero solo para fanáticos del cómic, y de su historia.

Lo mejor: que su esencia se mantiene intacta, es fácil escarbar y saber con qué aportó al futuro del cómic.
Lo peor: no ha evolucionado.
Nota: 5/10 (Por la gratitud). 




domingo, 13 de marzo de 2016

El Rito de Laird Barron: como Lovecraft, pero con corazón.


Tuve serias dudas sobre adquirir este título; la reseña me sugería que podría resultar algo refrescante para mi ya aburrida estantería, había tenido mi muestra de Barron con el relato "El Broadsword", y sinceramente me fascinó, aquel trato contemporáneo del mito lovecraftiano, aquella sensación de que aún caminando al borde del abismo se puede sonreír, sugiriendo cuando tenía que sugerir y tomando al toro por los cuernos cuando tocaba lo propio, aquí los monstruos no se daban muchas vueltas, aparecían sin más, además humanizaba a los protagonistas librándolos de aquella miopía en el sentido argumental tan propia de los personajes del maestro de Providence. Si tan favorable diagnóstico inicial tenía del señor en cuestión, se preguntarán ¿por qué diablos no me arrojé de nariz a la librería para procurarme este volumen antes que nadie? simple, por el precio, me resultaba excesivo para una novela de 342 páginas. Nunca se me ocurrió pensar (hasta que ocurrió) que esta obra venía con el sello de la editorial Valdemar, y lo que ello significaba.

Después de varios pequeños sacrificios económicos, con el volumen finalmente en mis manos y luego de terminar de leer la última frase de la novela, puedo decir que quizá fueron los 37 dólares mejor gastados en mi vida de coleccionista, punto y a parte. Lo siguiente que lea será como la presentación de un mono haciendo malabares después de un concierto de los Beatles, ya está ocurriendo.

Esta novela es un suculento pastel metafísico que no empalaga, sino que tienes miedo que se termine y deje un gran hoyo espacio-temporal en su lugar.

Vamos con la deliciosa sinopsis directamente extraída de la contraportada.

"En la periferia de nuestra existencia, acechando desde oscuridades más profundas que el Cosmos y que se extienden más allá del círculo de luz de nuestra hoguera y del calor de la conciencia, existen cosas extrañas... magia negra, cultos abyectos, rituales obscenos y entidades abominables que operan al amparo de las sombras. Los Hijos de la Vieja Sanguijuela llevan con nosotros desde tiempos inmemoriales. Y nos aman." 

"Donald Miller, geólogo y académico, ha vivido casi toda su afortunada existencia al borde de un abismo, debatiéndose entre una cómoda ignorancia y un secreto enloquecedor. Ahora, al final, todo debe converger. Donald descubrirá los oscuros secretos que se ocultan en los bordes, en los rincones y las grietas de la realidad y de su propia consciencia, desenterrando verdades aterradoras sobre su esposa Michelle, sus mellizos adultos y todo lo que él conoce y en lo que confía. Y es que Donald está a punto de enfrentarse con... El Rito."


Me temo que Barron (aquel carismático pirata de arriba) no inventa nada nuevo, la mitología metafísica propuesta es una actualización de lo que en su día diseñó Lovecraft, eso sí, la deidad de turno está mucho mejor lograda (a mi parecer) que cualquier Yog Sothoth, desde la primera insinuación ya te haces una idea clara (y horrenda) de a quien se enfrentará el pobre Don, incluso la encuadernación del libro conspira con ello, ya sabrán a que me refiero; las descripciones son precisas, tanto así que algunas veces los gatillazos de horror lo arman frases pequeñas como gatitos.

La trama se teje muy fino, de tal manera que resulta perfectamente razonable el transcurrir del personaje al borde de simas insondables de la conciencia humana sin que este sea apenas razone sobre su situación, y que, al mismo tiempo, el lector se vuelva un tanto cómplice del horror que se cierne sobre el mundo, de tal manera que en ciertos pasajes te sentirás desesperado por darle aviso a Don sobre aquellas extrañas cicatrices visibles (cual cremalleras) en ciertos y oscuros personajes, es que hay empatía, Don es el típico tonto bonachón al que querremos salvar cual cachorrito queriendo cruzar una autopista.


Cada personaje deja su huella, a pesar de que algunos aparecen y desaparecen en pequeñas escenas, me cuesta escoger uno o dos, sin embargo me quedaré con el adorable Argyle y el misterioso Bronson Frod, me parece que cada uno de ellos podría sin problemas protagonizar su historia, el carisma se desborda con naturalidad, el estilo un tanto cotidiano estructura un relato sobrenatural contado de manera realista, casi desapasionada, algunas escenas me han recordado el estilo documental de El Exorcista, de tal manera que los giros terroríficos son sobrecogedores, llevándonos casi sin atisbarlo a un finalazo en el que es imposible no sentirse aludido emocionalmente.


Y bueno, no desvelaré nada más, entro, hago lo mío y me voy, si te has sentido picado/a por el gusanillo de la curiosidad, adelante, abre el libro, ábrele tu corazón inexorablemente como lo hizo Don a su despiadada Michelle, aquella mujer terriblemente bella de la que todos habríamos querido enamorarnos aunque nos llevara por una espiral hacia donde no llega la luz de la cordura.

Nota: 9.5/10
Lo mejor: El relato de la bruja por si sólo justifica la compra de este libro, el resto simplemente lo eleva a reliquia moderna.
Lo peor: Que en la sinopsis ya te destripan la mitad de la telaraña.

viernes, 12 de febrero de 2016

La chica mecánica de Paolo Bacigalupi: condimentos raros, difícil de digerir, pero muy nutritivo.



Jamás estarás cerca de imaginar de que va la chica mecánica sin antes haber leído su sinopsis; lo que pasará en realidad es que imaginarás una ciencia ficción romanticona, light, olvidable después de una noche de buen sueño, nada que contenga una enjundia a considerar, por eso es que te reto a qué, si compras el libro, te abstengas en lo posible de hacerte un preámbulo, llévate la sorpresa, paladea su sabor por primera vez tal y como Anderson Lake saborea el exótico Ngaw, las primeras páginas son en verdad desconcertantes y deliciosas, porque el universo en el que se ubica Bangkok del futuro comienza su lento trajín de escanearse en tu cabeza, sino la has leído, corta esta lectura y a ello. Te sentirás al menos refrescado/a.

Por otro lado, si deseas destriparlo todo -no todo, en realidad-, adelante.


Es el siglo XXII y el mundo capitalista de ambiciones desmedidas, Lamborghinis bañados de oro y platos a medio comer se ha ido a la mierda en un suceso llamado "La Contracción" (a lo largo del libro tendrás que intuir que sucedió), la nueva moneda de cambio se llama energía, el lugar es el reino de Tailandia, blindado a los extranjeros religiosamente bien, el reino sobrevive cuando algunos de sus vecinos han sucumbido a las superenfermedades que arrasan fauna y flora por igual, así como a las corporaciones que mueven los hilos del mundo, los "fabricantes de calorías" y sus semillas estériles no solo han logrado patentar la naturaleza, sino corromperla; conmueve -aunque a simple vista parezca que no- leer sobre un mundo donde no existen los limones, naranjas, toronjas, ni aquellas pelotas amarillas, las pitajayas.

Anderson Lake es empleado de la avariciosa e internacional AgriGen y busca hacerse con el banco de semillas que el reino esconde tan celosamente, en su camino encontrará variopintos personajes, entre ellos magnates mafiosos que comercian con mierda, y neoseres, especie a la que se debe el nombre de la novela. La descripción del mundo es apasionante y empuja, va brindando pequeños misterios en el camino que te hacen preguntarte ¿a donde a llegado -o llegará, pues la teoría es muy plausible- la deshumanización?


Bacigalupi prioriza la atmósfera aún por encima de la acción, he sentido a los personajes como eso, pequeños parásitos dentro de un intestino de concreto, todo lo que hacen es superado por el entorno, ninguno de ellos llega a salir de su crisálida de héroe o villano, y es que no lo pido a gritos, siempre me agrada una historia realista, pero me parece que en ese realismo el drama y la acción se ven opacados, nos encontramos con personas "mundanas" que realizan acciones cotidianas, y aunque algunas veces se vuelvan temerarios y desafíen el ritmo de la lectura con una irrupción de adrenalina, no he sentido aquella aceleración que se supone debería, no lo hecho en falta, me parece que la historia es lo que es y nunca se esfuerza por agradar, si por dejar marca, y que la deja.

Su sello sobreviene una vez se termina la lectura y la herida no se borra del el corazón, pues si bien no se llega a empatizar totalmente con los personajes, si se logra crear un lazo con aquel mundo distorsionado que busca establecerse de una forma u otra, la naturaleza al igual que una planta trepadora tiene muchos caminos por donde buscar su perpetuidad. 

Es una novela sobre la adaptación de las especies, con un claro y esperanzador mensaje final: (SPOILER) el hombre y sus ideas han sido asimilados por la naturaleza, la vida perdurará.

Puntuación: 6,5
Lo mejor: La conciencia que genera en favor de la vida, esta novela deberían leerla todos los ambientalistas y los no ambientalistas también, pues más que entretenimiento lo he considerado un mensaje.   
Lo peor: Definitivamente no es lo que esperaba, lo cual desmerece el resultado final.

domingo, 17 de enero de 2016

Maus de Art Spiegelman: ¿Qué tiene esto de fantástico?


Humanos con máscaras de roedores, eso es todo, el resto es una historia tan humana, con olor a humano, sabor a humano y alma humana, acabas sintiéndote atrapado por ella, te impregna con su humanidad, yo diría que al finalizar terminas siendo más humano de lo que eras.

Siempre tuve ganas de leerla, y cuando por fin llegó a las librerías de nuestro inhóspito Ecuador, no dudé, la arrebaté de las manos de cualquiera que la hubiera comprado confundiéndola con una novela cualquiera de la reedituable temáticamente segunda guerra mundial. Maus es una joya, y la devoré en dos bocados, consecuencias: remarcación de ojeras y una sensación de vacío brutal al terminarla, es que, como ya dije Maus te deja más humano, pero no puedes evitar extrañar a esos condenados ratones.

El propio autor, Art Spiegelman co-protagoniza la novela gráfica con su padre, el cual es la verdadera razón de ser de esta obra, Vladek Spiegelman, judío polaco, que pasó de ser un exitoso empresario a un astuto superviviente de la segunda guerra mundial; y luego padre, marido, ser humano con hondas cicatrices que nunca dejaron de doler aunque no lo notara.



La historia se desarrolla en dos líneas de tiempo, el "presente": 1978-1979, y el pasado: 1930-1945, y es la historia de un hijo artista, que entrevista a su padre sobre su historia de supervivencia, al tiempo que transcurre el día a día y conocemos más de la personalidad de Art y de la verdadera personalidad del padre, aquella que no nos es narrada en la entrevista.

La narrativa rehuye de la linealidad y adopta una forma dinámica en la cual, en una página te encuentras a punto de llorar y en la siguiente lanzas pequeñas risas de alivio, el autor te vuelve cómplice de sus miedos y secretos, ingeniosa la manera de representar las distintas facciones como animales, sin embargo nunca llegué a creer que los personajes eran ratones parlantes, Art tampoco es que se pasa páginas convenciéndote, las máscaras no son más que técnicas para reducir la crueldad de ciertos tramos, y en cambio alimentar el humor en otros, y que bien que lo logra. Los trazos podrán parecer un poco rústicos pero nunca desentonan, llegando a encontrar algunas imágenes para enmarcar.



La historia llega al corazón por su crudeza, por ser real, la vida sin héroes, los que sobreviven son iluminados por la buena fortuna, son excepcionalmente astutos, o simplemente abandonan su humanidad. La obra está lejos de los dramas de Hollywood y más cerca de Ana Frank. La injusticia, y la lucha contra la indignidad siempre cautivará, la representación de la cotidianidad sin esconder nada te hace cómplice, te identificas, y simplemente no puedes parar de leer.

No por nada Maus es la única novela gráfica en haber obtenido el premio Pulitzer, no confundirla con una obra cualquiera sobre el holocuasto, no se limita a eso sino a mostrar las secuelas, si hechan en falta un poco más de drama en ciertos tramos, recordemos que no es fantasía sino vivencias.


Lo mejor: su magistral narrativa, hacerte partícipe de la historia, y por supuesto la historia, cautivadora sin perder el sentido de la realidad.
Lo peor: el final me cogió desprevenido, llegué a pensar que conectarían las líneas temporales.
Nota: 8/10

El olvidado

  El otrora más temido mausoleo de los viejos pueblos, hoy un apestoso habitáculo común entre los descendientes de Gorlois, al que llaman pa...