viernes, 13 de enero de 2017

La guerra interminable, de Marvano y Haldeman.

El ex-militar estadounidense Joe Haldeman y el artista belga Mark Van Oppen (Marvano) se unieron en 1989 para llevar la novela clásica de ciencia ficción (y antibelicista) "La guerra interminable" al noveno arte, con un resultado destacable, aunque sin llegar a ser lo suficientemente épica como sugiere la portada, su fuerte radica en la cruenta trama (científicamente verosímil) de Haldeman, convirtiendo al apartado gráfico en un espíritu que se deja llevar de la mano por su guía y que no por ello deja de llevar su esencia a lejanos confines del universo. 



Compré este ejemplar con el 50% de descuento en la Librería Clásica y Moderna de Quito, los colores de la tapa ya están un poco avejentados, pero el interior se conserva y es lo que vale, me he topado con un pequeño tesoro, y bueno, ya está a salvo de la inclemencia del sol, el polvo y los manoseos a los que tiene que sufrir un libro despreciado.

William Mandela se alista en el ejército luego de que una nave terrestre sea destruida por fuerzas extraterrestres (los taurinos), es la primera vez que la raza humana establece contacto y o coincidencia, es empujada a una guerra interestelar, para hacer posible este contacto ha tenido que descubrirse el salto colapsar que permite al ser humano viajar entre sistemas estelares superando la velocidad de la luz. Los primeros capítulos seremos testigos del entrenamiento de Mandela y su escuadrón, que se enfrentarán a las más cruentas condiciones de adiestramiento, la angustia se mantiene (como comerse un puño cerrado) hasta la primera batalla.



El gran protagonista de la novela junto a Mandela, son los saltos colapsares, pues si bien permiten superar en cierto sentido la velocidad de la luz, a la vez magnifican la relatividad del tiempo, es decir que mientras para los soldados pasan no más que meses, para la tierra -y su civilización- pasarán años, dependiendo de la distancia a recorrer en el salto, por lo tanto cada vez que el pelotón vuelva a casa se encontrará con una nueva versión de la humanidad, es imposible que luego de aquello no sintamos un nexo especial con los soldados, por ser especímenes de nuestra versión de la humanidad que en aquel planeta tierra extraño no sirven más que como morbosas atracciones para el populacho, lo cual me ha hecho plantearme seriamente sí, de tener la oportunidad en mis manos, optaría por viajar al futuro, he llegado a sentirme aterrado por las directrices que la conciencia humana podría tomar. Pasarán muchos siglos y la humanidad seguirá en guerra con los taurinos, la tecnología armamentística aumentará pero el tiempo jugará el papel dramático principal de esta historia, que ya tengo ganas de leerla en su versión literaria pues se ve de sobremesa que para poder agilizar la narración secuencial se ha omitido muchos (y jugosos) detalles que quiero conocer.

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He olvidado mencionar que el tomo contiene dos novelas gráficas, la mencionada "Guerra Interminable" de 1989 y su secuela "Libre para siempre" que volvió a unir a Haldeman y a Marvano en 2009, siendo a mi gusto la primera mucho más contundente que la segunda tanto en el apartado argumental como en el gráfico, y eso que la segunda está mejor dibujada, o más que mejor dibujada, realizada en otra era del arte, siendo dibujo (y guión) con gusto a genérico, mientras que la primerísima adaptación de 1989 fue sacada a priori en blanco y negro, siendo coloreada para su versión integral, salta a la vista que Marvano dejó una parte de sí en las viñetas, página tras página exuda aquella pasión que se ven obligados a vivir los soldados, el autor transmite su amor por el arte mediante su obra, en Libre para siempre a pesar de no encontrarle peros gráficos, si le hace falta ese contenido intangible de su predecesora, será por eso que llega a desinflarse tanto que uno llega al revelador final -revelador en todas sus letras- y no puede evitar pronunciar un desganado y genérico ¡Meeeh!


Mi reflexión final como amante del cómic y de la ciencia ficción es ¿como pude resistirme a este clásico adaptado al cómic que por tanto tiempo estuvo con cincuenta por ciento de descuento en la librería que frecuento? No lo sé, quizá me dejé llevar por la corriente del consumismo, las joyas muchas veces están frente a nuestros ojos y decidimos pasar de ellas porque nos encandila más el continuar con aquella producción inhumana que nunca para y nos supera en todos los sentidos, poniendo novedades ante nuestros ojos a tal velocidad que... es tan difícil ser pobre. :´(

La guerra interminable es un imprescindible, es una obra hecha con gran pasión por el arte y en contra del horror de la guerra, y que no te dejará indiferente pues te ofrece además de entretenimiento aquella dosis de reflexión que en nuestros días es difícil encontrar en el noveno arte, al menos en la zona mainstream, quizá no colocaría a esta obra en mi top 10, tal vez lo haga después de una segunda lectura, pero si tiene un rincón muy preciado en mi estantería, además que supone un delicioso primer acercamiento al cómic franco-belga, si hay más como esto, me declaro fan inmediato.



Nota: 8/10
Lo mejor: El argumento bestial de Joe Haldeman, la pasión con que dibuja Marvano
Lo peor: que la segunda mitad del tomo desinfla bastante el sabor de boca final de esta adaptación integral, totalmente innecesaria secuela.

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