jueves, 6 de octubre de 2016

The League of Extraordinary Gentlemen: otra vez Alan Moore acierta al blanco con los ojos vendados.




Saludos amigos del reconfortante aroma del papel, primero presentar una corta explicación por una ausencia prolongada (quizá no tanto) el trabajo me ha obligado a llegar a mi casa a horas en las que sólo se puede dormir con justo cansancio, no quiero presentar con ello excusa de ningún tipo, simplemente contarles un poco de lo que acontece en mi diario transitar por este mundo, los libros no vienen solos después de todo, hay que trabajar, aportar a la sociedad antes de recibir una bien merecida recompensa, creando esta suerte de dilema cotidiano cuando ves que tu carrera se va realizando y no tienes tiempo suficiente para simplemente paladear un poco el sabor de la victoria, pero siempre existirán las llaves mágicas que abren oportunidades en los lugares más ínfimos, y de ahí se puede sacar una tarde o una noche tormentosa en casa, y leer como un loco, o maratonear con la saga de Evil Dead una vez más, como aquel presidiario confinado que se llena de luz cuando al fin se encuentra cara a cara con nuestro inefable astro amarillo.




Y bueno, a lo que vine, hace pocos días acabé con la línea principal de The League Of Extraordinary Gentleman de Alan Moore, fueron tres tomos tapa dura y tres cómics en formato prestige para un total que ronda las 800 páginas de aventuras, edita Planeta y el resultado es una estética más que aceptable, y bueno, pasando ya a los comos y los por qués debo confesar con la mano en el pecho que de todas las obras del mago de Northampton, esta era de las que menos me atraía, de principio, vamos, -el hombre tiene Watchmen, V de Vendetta, From Hell, La cosa del pantano bajo sus hombros- ¿que de bueno podría salir de una ensalada de monstruos pasados de moda? eso pensaba, igual que los que piensan que las películas de estreno son mejores que las viejas sólo porque hay más tecnología en ellas, y pensar que por algún tiempo estuvimos en el mismo saco porque se me dio por despreciar a los fabulosos caballeros extraordinarios a las órdenes de la reina.




Me hice con los tomos porque los tenía al alcance de mi billetera, y no había nada mejor que comprar, quizá sentía en mi fuero interno que debía hacer justicia por aquella aberración que fue la adaptación cinematográfica de esta obra allá por el año 2003, aquella que le produciría algo más que acidez estomacal al buen Alan Moore y le haría declarar a modo de advertencia que sus cómics no están diseñados para ser películas.

A simple vista, sin haber repasado la película para dar esta opinión (la vi hace muchos años), debo decir que es todo lo que el cómic no, y vicerversa. Resumiría diciendo que el cómic es una obra de arte redonda a la que le sobra epicidad, química, argumento y aquellas referencias a la cultura pop que tanto disfruta un friky de pedigrí, mientras que la película es una pretensión de Hollywood que busca arrebatarte tu dinero de los bolsillos, y todo para comprarle una piscina de oro a los hijos de los productores; bueno podría seguir comparándolas durante incontables e inútiles párrafos pero al final la conclusión sería la misma, si han visto la película, no se dejen amedrentar, en la tinta si hay enjundia.




Dato aparte: Sir Sean Connery rechazó personificar a Gandalf en la trilogía de Peter Jackson porque pensó que su papel como Allan Quatermain resultaría más jugoso una vez puestas en palestra ambas películas, la historia subsiguiente se ha encargado de dar a Sir Ian McKellen su sitial como ícono del cine fantástico y Sean Connery, pues ya fue James Bond, eso nadie se lo quita, dejémosle descansar en paz que un error cualquiera lo comete.




Para los que no conocen ni siquiera un preámbulo de la saga que presento, es lo que el comiquero promedio conoce como crossover, sólo que con personajes literarios, una mezcla de personajes de varias vertientes puestos a rodar en una tómbola a ver que sale, tipo Los Vengadores, aquí nos encontraremos con el legendario capitán Nemo, el mínimo doctor Jekill y mister Hyde monstruo de un terrible carisma, Hawley Griffin el hombre invisible, el valiente aventurero protagonista de la novela "Las minas del rey Salomón" sir Allan Quatermain, además de aquella delicada cerezita sobre el pastel y verdadera protagonista de la historia, la maestra de música y ex (¿novia?) cautiva del Conde Drácula, la señorita Willelmina Murray, para los que no pusieron atención a lo anterior, esta bella dama en efecto aparece en la novela de Bram Stoker, de la que constituye el eje principal entre el protagonista y el antagonista. El común denominador para todos estos "héroes" es la época en que sus historias fueron lanzadas, aquella en que el hombre aún no dominaba los cielos y poco se sabía de los mares, los escritores de ese entonces aún se atrevían a escribir sobre curiosos métodos de alquimia para adelantarse a lo que hoy ya se ha explicado científicamente y la lectura constituía uno de los principales medios de entretenimento, hablo por supuesto del siglo XIX y su mar de personajes icónicos, el lienzo inicial no podría ser mejor para Alan Moore.




Este variopinto grupo de personajes es reunido por el agente del MI5 inglés Campion Bond, ancestro de aquel agente de barbilla partida que ya lleva más de 22 películas en su haber y un número similar de rubias en su lista de conquista. Esta premisa es lo único que necesitan para comenzar, sino se han enganchado en las primeras 20 páginas no se engancharán ni con heroína, pero lo harán.

TLOEG produce pequeños orgasmos visuales por aquí y por allá, sin ser el mejor de los trazos que existe en el mundo de las viñetas, basta, y es más, diría que es el ideal para contar esta historia, el mundo está casi caricaturizado con trazos redondeados o cuadrados en los rostros y colores vivos en los paisajes, eso sí, todos conservan su personalidad, de manera que algunos pasajes se cuentan sin necesidad de diálogos, en general pude observar que hay una curva en la calidad de la obra empezando desde un punto alto, llegando a un máximo para finalmente descender (aunque no en picado), la peor de sus historias aún es mejor que la media de creaciones de esa época (el cómic fue lanzado en 1999) o incluso de esta en que el cómic está mucho más globalizado.



Los Tomos

Es muy fácil guiarse, sólo hay que seguir la cronología, aunque es normal que en los apéndices se encuentren historias sobre el pasado o futuro de alguno de los personajes principales, y sobre los apéndices debo decir, contienen mucha chicha, a pesar de parecer compendios aburridos, ayudan a comprender mejor este universo steampunk que nos presentan Alan Moore y Kevin O´neil, salta a la vista desde la primera página doble (aquel inmenso león de concreto, en concreto) que el planeta tierra donde actúan los caballeros extraordinarios no se mueve gracias a los descubrimientos científicos que afectaron nuestra historia (los hermanos Wright allí sólo fueron una opción más sin pena ni gloria), estamos ante un mundo de fantasía de cabo a rabo que es una mezcla de todas las mentes brillantes y no tan brillantes de la literatura fantástica de la época victoriana, eso sí, emula de manera decente en los aspectos no fantásticos véase por ejemplo la desigualdad social y la corrupción en las altas esferas.

Los arcos argumentales contenidos en la serie son los siguientes:




El tomo uno recopila los primeros seis números de la serie, los cuales representan el primer arco argumental, en esta historia presenciamos el inicio de la "Liga" y su primer aventura, derroche de carisma y guiños a otras obras de principio a fin, protagonistas tridimensionales cuyas personalidades amenazan con devorarse entre sí, un grupo que más que eso parece una bomba de mecha corta y un villano maquiavélico al más puro estilo James Bond, que más se puede pedir, este puntapié inicial llega lejos.




El segundo arco argumental, de seis issues igualmente, es a mi gusto el mejor, el grupo se enfrenta a una amenaza superior y la sensación de olla de vapor bailando por la presión es constante, el desenlace alcanza cotas épicas que superan ampliamente a la gran mayoría de historias de superhéroes, no podrás evitar enamorarte de Mina, a pesar de que al principio sea el personaje que menos parezca que vaya a encajar, Mr. Hyde se roba el show hacia el final con un carisma sencillamente aplastante, con disculpas de Hulk, el mejor personaje a lo panzzer de músculos que he encontrado en viñetas.




Y llega el tercer arco argumental, si se puede llamarlo así, dos de los antiguos miembros de la "Liga" en los años cincuenta roban el "Dossier Negro" de manos gubernamentales, el cual contiene información del grupo en sus diferentes reencarnaciones a lo largo de la historia, de manera enciclopédica se describe todo lo que fan geek quiere saber sobre los caballeros extraordinarios, aquí el ritmo pierde enteros, a favor de la información, es que se llega a comprender muchos sucesos de los anteriores arcos que antes parecían inconexos, mi recomendación, sólo llevártelo a casa si quieres saberlo todo sobre la "Liga" y no te importa leer letra pequeña.




Y así llegamos a la épica conclusión de las aventuras del equipo, plagado de misticismo, este arco argumental se desarrolla a través de un siglo, se marcan claramente los dos campeones de la "Liga" que habrán de enfrentarse al mismísimo (e improbable) anticristo y al apocalipsis, un final más que digno y un desarrollo de personajes como ya nos tiene acostumbrados Alan Moore, aunque venida a menos su calidad por tener que competir con los dos primeros arcos argumentales (que son sencillamente obras maestras), la historia se lee y la califico de imprescindible para poder entender este universo de hombres y mujeres extraordinarios que se alejan del prototipo de superhéroe.

Bueno, y para dar punto final a esta crónica, decir que una de sus virtudes constituye a la vez el único defecto de la obra, el exceso de referencias, en algunos pasajes puede tornar al cómic pesado e inentendible, he tenido que acudir al todopoderoso Google muchas veces durante esta lectura pues sólo un bibliófilo del siglo XIV podría haber cogido todos esos huevos de pascua a la primera.

Fuera de eso, The League of Extraordinary Gentleman es una de las lecturas imprescindibles tanto para el comiquero como para el lector en general, y mucho más para el amante de la fantasía, tiene todos los elementos para fascinarte, así que no esperes que te diga más y consíguela, si ya la has leído seguro ahora harás como yo que dejaré que el polvo se asiente un poco y la revisaré en un par de meses para paladear mejor aquel bouquet que sólo las obras maestras ganan con el tiempo.

Mi nota: 9/10
Lo mejor: La empatía con los personajes y la trama que no decae nunca.
Lo peor: Lo dicho.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

El olvidado

  El otrora más temido mausoleo de los viejos pueblos, hoy un apestoso habitáculo común entre los descendientes de Gorlois, al que llaman pa...